martes, julio 29, 2008

Distancia de dos, por Miguel Arteche.

¿Desde dónde surgiste para encender la llama

sobre la nieve sola? ¿Desde dónde los suaves

besos se levantaron sobre tu piel perdida,

enamorada sombra de unos días lejanos?

Cuando hacia ayer subimos, bajaba tu silencio

de la nieve y los ríos. No teníamos nada

sino un pasado apenas dibujado en el cuerpo

y un encuentro de estrellas dormidas en las manos.

Tiembla el viento en la noche, tiembla otra vez la noche

bajo el ansia que vuelve. Temblabas de nostalgia.

Amor, hasta la muerte la noche se hizo tenue,

se hizo larga caricia sobre tu pelo amargo.

Lo distante es aquello que apenas ha pasado.

Por eso nombro ahora la primavera lenta

que subiste cantando, sin nada más, con viento

sobre la enamorada distancia de los campos.

No sé, no sé hasta dónde quedaré repitiendo

tu nombre, la mirada de tus ojos distantes,

fugaz entre la dura cordillera de nieve,

presente ausencia apenas derramada en mi brazo.

No sé, no sé hasta cuándo durará la distancia

y ese espacio de adiós dormido en tu garganta.

No sé, no sé en qué tiempo se hará ceniza y humo,

amor, bajo la noche, todo lo que juntamos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Buen blog, que romántica!

Elena de San Telmo dijo...

Sublime poema...."Lo distante es aquello que apenas ha pasado".
Gracias, Patita por tu comentario en "Fotos y Haikus", nos reconfortas!
Allí te he dejado una respuesta a tu pregunta.
Besos desde este domingo frío en Buenos Aires.
Elena